Del estado del mercado eléctrico en España… / About the state of the electricity market in Spain …

26 09 2010

Por su interés, reproducimos parte del Artículo del Sr. Cacho en El Confidencial.com  

…aquella Ley estaba enmarcada en un escenario de precios de las materias primas y de equipamiento industrial muy concreto, que ha sufrido cambios sustanciales en los últimos tiempos. No es lo mismo, en efecto, producir electricidad con el precio del petróleo a 30 dólares que a 140. Y no es lo mismo producir energía consumiendo carbón, que hacerlo mediante las nuevas tecnologías renovables.  

Buena parte del desaguisado tiene su origen en el discurso verde que impregna la acción de este Gobierno, el dogma del calentamiento del planeta y esa nueva doctrina laica que predica como imperativo categórico la obligación de todo quisque de luchar contra el cambio climático. A lomos del discurso imperante, este Gobierno ha puesto en marcha una política de abastecimiento energético basada en el tridente “no a las nucleares, sí al carbón nacional, y amor eterno a las carísimas energías renovables”. Hemos ido sustituyendo así el antiguo modelo energético por otro en permanente cambio tecnológico y de imposible financiación. Las primas a las renovables superan los 6.000 millones de euros al año (6.130 en 2009), más de un billón de las antiguas pesetas. De la mano de un Gobierno dizque socialista, todos los antiguos especuladores del ladrillo se han hecho instalar un “huerto solar” o unos molinillos de viento. El Megavatio hora (MWh) de producción fotovoltaica se paga al productor a 450 euros (entre 280 y 320 la termosolar, y en torno a 80 la eólica), cuando el precio en el mercado del MWh es de 43 euros. ¡Eso es un negocio!  

De los 300 MW previstos inicialmente se ha pasado a los más de 3.000 instalados ahora mismo. Y los que están por llegar, porque las CCAA han concedido licencias, a menudo entre amiguetes, para proyectos de nueva instalación que aún no han entrado en funcionamiento. Sin tiempo para superar el trago, ya se anuncia una  “segunda burbuja” fotovoltaica. El truco consiste en sustituir en los huertos solares las placas antiguas por otras más modernas y eficientes, lo que provoca que la potencia instalada sea superior a la inscrita en el registro, lo que a su vez se traduce en un mayor número de horas de producción y en más retribución. Más pasta. Nada menos de 1.700 millones de euros del ala.  

La ideología de lo ‘verde’ y su inasumible coste

El problema del déficit de tarifa ha adquirido tal dimensión que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, más que alarmado, ideó un plan destinado a acabar con el agujero en 2013, mediante un calendario que permite -permitía- saldos negativos de 3.500 millones en 2009; 3.000, en 2010; 2.000, en 2011 y apenas 1.000 en 2012. La realidad de 2009 fue bien distinta, hasta el punto de que el déficit real se elevó a 4.615 millones, es decir, 1.115 más del tope fijado para ese año, y todo apunta a que el de 2010 rondará de nuevo los 4.600 millones (subvenciones al carbón incluidas), cifra a añadir a una deuda acumulada cercana a los 20.000 millones. La situación es tal que el banco de negocios Nomura asegura en su último informe que la factura eléctrica tendría que subir un 7% en 2011 en el precio de la electricidad (puro mercado) y un 21% en las tarifas de acceso o “peajes”, rubro que representa el otro 50% del recibo y que incluye costes como la distribución, las primas al régimen especial -básicamente a las energías renovables- o las anualidades del déficit. En total, pues, un encarecimiento del 28%, subida del todo punto inasumible para una economía como la española, totalmente estancada y con casi 5 millones de parados.

Oponerse hoy a lo verde sería pelea de Quijotes dispuestos a batirse, nunca mejor dicho, contra molinos de viento  

La solución se presenta muy complicada, a pesar de que su formulación teórica no pueda resultar más simple: aumentar los ingresos o reducir los costes del sistema. La primera opción equivale a subir la tarifa, es decir, encarecer el recibo de la luz que pagan particulares y empresas. La segunda supondría meterle un tajo a la cuenta de resultados de las poderosas empresas eléctricas, o transferir parte de esos costes a otro pagano, por ejemplo, a los Presupuestos Generales del Estado, asunto que se antoja inviable en el horizonte de los próximos años. Sebastián ha intentado este mismo año meter mano al desafuero de las subvenciones a las renovables con un recorte de 2.000 millones de euros. Fracaso absoluto. Peor aún, frente a un Gobierno débil, los productores han salido reforzados del lance. “A mí me prometió usted por Ley una rentabilidad a largo plazo, y nadie tiene derecho a quitármela, porque le monto un pollo en los tribunales de mil pares”. Y ello incluso cuando las propias eléctricas se manifiestan en privado convencidas de la necesidad de tales recortes. Nada que hacer. Y mucho menos oponerse, claro está, a este tipo de energía en favor, por ejemplo, de la nuclear, tan verde como las anteriores pero mucho más barata. Batalla perdida. Oponerse hoy a lo verde sería pelea de Quijotes dispuestos a batirse -nunca mejor dicho- contra molinos de viento.  

Los españoles parecen, pues, condenados a pagar la luz mucho más cara -de momento, un 4,8% de media a partir del 1 de octubre-…

Puede leer el artículo completo aquí  

Becouse it interest, we reproduce part of the article of Mr. Cacho  in ElConfidencial.com 
  
 

… That law was framed in a setting of prices for raw materials and industrial equipment very concrete, which has undergone substantial changes in recent times. It’s not the same, in fact, produce electricity with the price of oil at $ 30 than 140. And is not the same to consume charcoal to produce energy  or produce it with renewable technologies.
  
Much of the outrageous stems from the green discourse that permeates the action of this Government, the dogma of global warming and this new doctrine lay preacher as a categorical imperative the obligation of everyone is told to fight climate change. Riding the prevailing discourse, this Government has implemented a policy of energy supply based on the trident “No to nuclear, yes to domestic coal, and eternal love to the very expensive renewable energy.” We have been replacing the old energy model by  other in constant technological change and with impossible funding. Renewable premiums exceed 6,000 million euros per year (6,130 in 2009), more than a billion pesetas. In the hands of a supposedly socialist government, all the old brick speculators have been installing a “solar garden” or a pinwheel. The megawatt hour (MWh) of photovoltaic production to the producer is paid 450 euros (between 280 and 320 thermal, and wind around 80) when the market price per MWh is 43 euros. That’s a bargain! 

Of the originally planned 300 MW  there are now installed more than 3,000. And those who are coming because the CCAA have been licensed, often between buddies, new installation projects that they are  not yet operational. No time to overcome the rough swallow, it has been already announced a “second bubble” photovoltaic. The trick is to replace the old plates at solar farms by other more modern and efficient, which causes the installed capacity is higher than recorded in the register, which in turn results in a greater number of production hours and more to pay. More money. No less than 1,700 million euros.

The ‘green’ ideology  and its unaffordable cost.   

The tariff deficit problem has acquired such a scale that the Industry Minister, Miguel Sebastian, more than alarmed, he devised a plan to end the hole in 2013, using a calendar that allowed negative balances of 3,500 million in 2009 ; 3,000 in 2010, 2,000 in 2011 and just 1,000 in 2012.  The reality of 2009 was very different to the point that the real deficit rose to 4,615 million, that is, 1,115 more than the ceiling for that year and all indications are that the 2010 will again rise around the 4,600 million (including coal grants), which is to be added to an accumulated debt of nearly 20,000 million. The situation is such that the investment bank Nomura says in its latest report that the electricity bill would rise by 7% in 2011 in the price of electricity (pure market) and 21% in access fees or tolls “,  heading that represents the other 50% of the bill, which includes costs such as distribution, the premium for the special scheme, -basically to renewable energy-, or the annual deficit. In total, therefore, a rise in the 28% , in all respects unaffordable for Spanish economy, totally stuck and with nearly 5 million unemployed.

Oppose the green today would be  fight  like Quixote ready to fight, never better, windmills
 
The solution looks very complicated, despite its theoretical formulation can not be more simple: increase revenue or reduce system costs. The first option is equivalent to raising the rate, that is,  more expensive electricity bill to be paid by individuals and companies. The second would  be cut powerful electricity companies Income, or transfer any of these costs to other payer, for example, the General State Budget, a case which seems impossible in the horizon in the coming years. Sebastian has tried this year to start with taking off privileges of subsidies to renewable energies with a cut of 2,000 million euros. Complete failure. Worse still, compared to a weak government, producers have been strengthened in the set. ” You promised me by law a long-term profitability, and nobody has the right to take it off, because I’ll kick up a fuss at courts than a thousand pairs.” And even if such electricity companies manifest themselves privately  convinced of the need for such cuts. Nothing to do. Much less, of course,  to object this kind of energy in favour of, for example, nuclear,as  green as the above but much cheaper. Losing battle. 

The Spanish seem, therefore, condemned to pay the electricity much more expensive-for now, 4.8% on average as of October 1-…
  You can read the full article here

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